Las empresas fabricantes de muebles -y los diseñadores- dedican un gran esfuerzo de recursos para I+D+I. Investigación, desarrollo e innovación para mejorar sus productos y sus resultados, y poder ofrecer al público diseños bellos, cómodos y resistentes. Investigación, por ejemplo, con los nuevos materiales que permitan resolver diseños, pero también en términos de ecología y sostenibilidad, comodidad, ligereza… A pesar de que los formatos estaban ya casi todos inventados -y algunos desde hace siglos-, es cierto que su evolución y las incorporaciones de mejoras y variaciones, hacen que cada día haya más posibilidades de adquirir piezas para cada situación, necesidad y espacio. Este artículo versa sobre una de estas creaciones, hoy muy de moda: el sofá curvo.

Para tener claro qué, dónde y cómo buscar, hagamos alguna aclaración aunque pueda parecer innecesaria. Dentro de esta denominación, incluimos todos aquellos cuyo perímetro no es estrictamente recto u ortogonal. Aunque existe en el mercado diversidad de opciones, no se trata de algo tan fácil de encontrar, y mucho menos si los comparamos con sus hermanos los sofás rectos o de ángulo.
